El mercado laboral se encuentra en constante evolución y buscando adaptarse a las necesidades actuales de la sociedad. Por esta razón, es normal ver cómo ciertos conceptos que, hace unos años, resultaban extraños; hoy en día, se han vuelto tan populares que parecen de obligatoria aplicación para las relaciones de trabajo futuras.

Conforme evoluciona la sociedad del trabajo, y más aún por efectos del COVID-19, algunos puestos de trabajo han desaparecido, unido a esto también por la enorme automatización de tareas y aplicación de las nuevas tecnologías.

En este sentido, el interim manager es uno de los puestos de trabajo que, actualmente, están acaparando la atención de todo tipo de empresas; a pesar de que, hace pocos años, parecía ser una actividad desconocida.

El interim manager

También denominado head renting, el interim manager es una figura laboral muy popular en la actualidad, sobretodo en Europa. Consiste en una persona de comprobada experiencia en áreas empresariales determinadas cuya contratación está destinada a gestionar periodos de cambio y crisis o cualquier situación que represente un desafío especial para la empresa.

Son personas que pasan a ocupar cargos directivos provisionales, con una misión claramente determinada, y, por un lado, deberán tener la capacidad de adaptarse a la cultura organizacional de la empresa; mientras que, por el otro, deberán también incorporar nuevas visiones, métodos y estrategias que permitan a la compañía cumplir sus objetivos.

Uno de los puntos clave en el rol del interim manager es que su cargo siempre es de naturaleza provisional, por lo que son también conocidos como directivos de alquiler, pues su papel en la empresa siempre estará sujeto a un lapso determinado de tiempo.

A diferencia de otros directivos, que son contratados a tiempo indeterminado. Por esta razón, el interim manager solo estará enfocado en culminar los objetivos que se le plantearon y, al alcanzarlos, se retirará de la organización.

Asimismo, otra de sus principales características es que sus funciones estarán destinadas a desarrollarse en un área determinada de la empresa. De manera que el profesional contratado como interim manager deberá cumplir un perfil específico, de acuerdo con las funciones que se le asignen. Puede entonces un directivo provisional ser contratado para gestionar las áreas estratégicas de la empresa, o bien unidades puntuales como Recursos Humanos, Relaciones Internacionales, Marketing, Publicidad de la Empresa, Imagen Corporativa entre otras.

Lo que hace tan atractiva la contratación de estos directivos de alquiler es que están comprometidos con el éxito de los proyectos que desarrollan dentro de las organizaciones, debido a que, al no pertenecer a la compañía de manera permanente, su triunfo laboral depende de la eficacia con la que logran los objetivos que se plantean.

¿Qué empresa puede hacer uso de un interim manager?

Este tipo de directivos provisionales es altamente funcional para las empresas que se encuentran en pleno proceso de transición organizacional, ya sea debido a que hayan decidido optimizar sus procesos de producción a través de la modernización o tengan fijada la meta de introducirse en el mercado internacional. Asimismo, los interim managers resultan muy útiles en procesos de transición como los cambios de propietarios o las fusiones entre dos empresas o bien para adquirir financiamientos a proyectos importantes de la empresa.

Por otra parte, estos especialistas pueden servir de mucha ayuda cuando se intentan los siguientes objetivos: incorporar una nueva línea de producción, lanzar nuevos productos, cambiar o estrenar plantas de producción e, incluso, preparar un cambio generacional dentro de la organización.

En resumen, un interim manager, de acuerdo con su área de especialización, es capaz de ejecutar todo tipo de tareas de dirección, las cuales la empresa no pueda o no desee afrontar por sí sola.

Características de un interim manager

En general, los interim managers son personas que se caracterizan por contar con las siguientes particularidades:

Son expertos en las actividades para las cuales son contratados y cuentan con experiencia comprobable de hasta quince años en cargos de dirección.

  1. Tienen capacidad de liderazgo.
  2. Se adaptan fácilmente a cualquier tipo de ambiente.
  3. Saben tratar con organizaciones de diferentes características.
  4. Son capaces de motivar a grupos grandes de personas.
  5. Tienen facilidad para implementar cambios estructurales.
  6. Ejercen con liderazgo la toma de decisiones importantes.
  7. Tienen habilidad para comunicar críticas constructivas.

En general, el interim manager debe ser una persona proactiva, con estrategias y recursos valiosos para lograr objetivos determinados en beneficio de la empresa que le ha contratado.

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