El reclutamiento de personal es un proceso por el cual una organización incorpora al personal adecuado para ocupar los diversos puestos en su interior. Este proceso cuenta con cuatro etapas:

1) Análisis de necesidades de empleo (análisis y valoración de puestos)

2) Reclutamiento (interno y externo)

3) Selección

4) Incorporación a la organización.

El departamento de recursos humanos de la empresa se encarga de realizar este proceso, para lo cual debe asumir el desafío de seleccionar candidatos que cumplan con las características requeridas por el puesto.

El proceso inicia con el análisis del puesto que requiere ser cubierto, ya sea de reciente creación o para mantener su funcionamiento; luego se realiza la búsqueda de los candidatos dentro o fuera de la organización; después se selecciona al candidato que cumpla con las características requeridas por el puesto y finalmente la persona seleccionada recibe una inducción al puesto y a la empresa.

Es importante que dentro de la planeación estratégica se incluya el reclutamiento y selección de personal porque tener un personal apto para la operación constituye un punto clave debido a la necesidad de contar con un capital humano idóneo para hacer de la compañía una organización competitiva.

La competitividad y productividad no es un asunto de máquinas e infraestructura.

Ciertamente, se requiere de tecnología, calidad y eficiencia. Pero para lograr ello lo más importante es contar con el personal adecuado. Por ello las áreas de recursos humanos de las empresas adquieren cada vez mayor importancia dentro de las organizaciones.

Impacto en el negocio

Quedando clara la importancia estratégica del reclutamiento, también debemos ver su impacto en el desarrollo del negocio.

  • Las empresas se orientan cada vez más al cumplimiento de las necesidades del consumidor.
  • Los clientes requieren de ser atendidos bien, en forma oportuna y con eficiencia. Para ello es fundamental que el proceso de reclutamiento y selección permita incorporar personas capaces de lograr satisfacer dichos requerimientos.

En consecuencia, el proceso de reclutamiento y selección no se debe tomar con ligereza. Se debe dejar a un lado aquella visión tradicional según la cual los procesos de reclutamiento y selección son actos puntuales o de índole burocrática dentro de la organización, para pasar a integrar dicho proceso como parte fundamental de la vida y crecimiento de la empresa.

Si el proceso de selección de personal no se hace correctamente y se contrata a un trabajador no apto para el puesto, se corre el riesgo de causarle a la empresa problemas de satisfacción de clientes que finalmente redundan en un daño en la reputación de la empresa y en la competitividad de la misma.

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